Meta ha presentado una nueva aplicación llamada Pocket que, a pesar de compartir nombre con la popular herramienta de lectura diferida que Mozilla clausuró en 2024, no guarda ninguna relación con ella. Esta nueva plataforma, impulsada por inteligencia artificial, permite a los usuarios crear pequeñas experiencias interactivas —denominadas 'gizmos'— a partir de simples instrucciones en texto, y compartirlas con otras personas.
La propuesta de Meta se enmarca en una visión más amplia que el propio director ejecutivo de la compañía, Mark Zuckerberg, ha venido articulando en los últimos tiempos: la inteligencia artificial como el nuevo motor de la interacción social en internet. Según esta perspectiva, las redes sociales del futuro no girarán únicamente en torno a publicaciones de texto o imágenes, sino que los usuarios podrán construir y difundir experiencias dinámicas generadas con ayuda de la IA.
El lanzamiento de Pocket representa una de las primeras materializaciones concretas de esa visión. La aplicación apuesta por democratizar la creación de contenido interactivo, eliminando la necesidad de conocimientos técnicos o de programación: basta con escribir una instrucción para que el sistema genere un objeto funcional que pueda ser compartido en el ecosistema de Meta.
El desarrollo de esta herramienta está vinculado a la incorporación reciente de ingenieros procedentes de Atma Sciences Inc., una empresa que había desarrollado previamente una aplicación con características conceptualmente similares. La contratación de ese talento técnico parece haber acelerado los planes de Meta para entrar en este segmento de la creación asistida por IA.
La coincidencia de nombre con la antigua aplicación Pocket —adquirida originalmente por Mozilla y muy valorada por millones de usuarios que la utilizaban para guardar artículos y leerlos más tarde sin conexión— no ha pasado desapercibida. Mozilla anunció el cierre definitivo de ese servicio en 2024, dejando un hueco en el mercado de herramientas de productividad personal. Sin embargo, más allá del nombre, ambas aplicaciones no comparten ningún rasgo funcional ni filosófico.
La estrategia de Meta en torno a la inteligencia artificial ha ganado protagonismo notablemente en el último año. La compañía ha invertido de forma masiva en el desarrollo de modelos propios, ha integrado asistentes de IA en sus principales plataformas —Facebook, Instagram y WhatsApp— y ha apostado por el código abierto con el lanzamiento de su familia de modelos Llama. Pocket se suma a este conjunto de iniciativas como una propuesta orientada a la generación y el consumo creativo.
El concepto de los 'gizmos' —pequeñas piezas de software interactivo generadas mediante IA— abre interrogantes sobre el tipo de contenidos que los usuarios producirán y cómo estos circularán dentro de las redes de Meta. La compañía parece apostar por un modelo en el que la creación de experiencias personalizadas se convierta en una nueva forma de expresión social, comparable al papel que jugaron los filtros de realidad aumentada o los formatos de video corto en etapas anteriores.
De momento, los detalles sobre la disponibilidad geográfica de Pocket, su integración con otras plataformas de Meta y las políticas de moderación aplicables a los contenidos generados con IA permanecen limitados. La información inicial fue adelantada por el medio Business Insider, y Meta no ha realizado aún una presentación pública detallada de la herramienta.
A medida que la competencia en el ámbito de las aplicaciones creativas basadas en inteligencia artificial se intensifica —con actores como Google, OpenAI y startups especializadas disputando este terreno—, Meta busca consolidar su posición ofreciendo capacidades de generación interactiva directamente integradas en su ecosistema social. El éxito de Pocket dependerá en buena medida de si los usuarios adoptan esta nueva forma de crear y compartir contenido, y de si la propuesta consigue diferenciarse en un mercado cada vez más saturado de herramientas de IA.